lunes, 23 de noviembre de 2015

¿Qué es Ciencia? (T3)


¿Qué es Ciencia? (T3)
Al leer a Pérez Montfort (1993), Wilson (1952) y Alfonseca (1999) me doy cuenta cuánto han cambiado algunas ideas y paradigmas y como otras ̈verdades ̈ se sostienen a través del tiempo. Los tres autores reconocen el papel de la originalidad, creatividad e imaginación en el científico ( yo añadiría y en la científica ) pero tanto Pérez Montfort como Alfonseca nos ayudan a ̈ desmitificar ̈ - un poco- a ese genio ( que hace tan difícil el que quienes iniciamos un doctorado nos llamemos a nosotras/os mismos ̈científicos ̈) al señalar la importancia del método y de la colaboración en el mundo de la ciencia. Esto me parece importante en el ámbito académico ya que es gracias al trabajo en equipo que se diseñan, ejecutan y logran muchos de los proyectos de investigación que a su vez ̈forman ̈ investigadores.
Regresando a la pregunta original de ¿qué es ciencia? Pérez Montfort (1993) y Alfonseca (1999) sugieren que es la búsqueda de la verdad. Si bien, yo estaría de acuerdo con que la ciencia es la ̈búsqueda ̈ de la verdad, necesito decir que no hay una sola verdad. Mi ̈verdad ̈ o la de mi compañero/a investigador/a, pueden ser igual de validas en contextos, épocas y circunstancias diferentes. El problema es cuando la ̈verdad ̈ descubierta por un científico ( generalmente blanco y anglosajón como lo piensa Wilson al hablar siempre de ̈men ̈) es impuesta como la única verdad en otras realidades y se diseñan programas que responden sólo a la verdad científica y no a las necesidades, intereses y posibilidades de la población. Es decir, la ciencia no se puede alejar del contexto.
Pérez Montfort nos invita a revisar las definiciones de verdad en el Diccionario de la Real Academia Española y hace énfasis en tres de las acepciones propuestas: ̈la conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente ̈, ̈la propiedad de mantenerse siempre la misma ̈ y ̈aquello que no se puede negar racionalmente ̈. Deja fuera una acepción que yo rescataría, ̈ conformidad de lo que se dice con lo que se siente o piensa ̈. El concepto de ̈conformidad ̈ me llevó a pensar que efectivamente uno/a deja de buscar cuando se siente ̈a gusto ̈ ̈en paz ̈ con la explicación o respuesta que encuentra. Más importante, cuando la respuesta resuelve o ayuda a resolver el problema que originó la búsqueda. Rescato la cuarta acepción para incluir la parte emocional que ya hoy sabemos juega un rol esencial en la forma como pensamos, nos aproximamos a un problema y construimos el conocimiento.
El artículo de Wilson nos aporta la relevancia de escoger bien el problema a investigar y nos recomienda hacer una búsqueda exhaustiva del estado actual antes de decidir qué investigar y cómo hacerlo. Si bien, las técnicas que recomienda para las búsquedas bibliográficas son obsoletas, sus sugerencias sobre cómo abordar el tema y los dilemas morales sobre el uso de los resultados siguen siendo muy importantes.
Cierro mi comentario con dos temas relacionados que menciona Alfonseca, la poca comunicación entre los/as investigadores/as y el público y la enseñanza de la ciencia desligada a la vida real. La ciencia a mi entender debe generar conocimiento que contribuya al beneficio de los seres humanos. Si esto es cierto, no se pueden generar ̈verdades ̈ que afectaran la vida de las personas sin conocer/comprender/considerar a esas personas. Como profesora de un posgrado en docencia para profesores/as de bachillerato, enfrento el reto de ayudarles a los docentes de las ciencias exactas
( Química, Física, Biología, Matemáticas) a enseñar la presencia y la utilidad de la ciencia en la vida cotidiana. Mi nuevo reto es investigar con un método científico que incluya estas consideraciones! 

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